jueves 11 de junio de 2009

Pandemonium

Contexto:
Apoderada llama al colegio para enterarse de las medidas que el establecimiento tomará en este caso de declarada "pandemia".


Toma el llamado la secretaria, quien en un tono tranquilizador le dice:


"No, estamos tranquilos, aqui no hemos tenido ningun caso de pandemia. Pero
cualquier novedad la vamos a avisar".

viernes 8 de mayo de 2009

Gripe porcina humana vs. gripe aviar.


Ya, el tema está requetetoqueteado, reconversado, comentado y todo eso.

Así que no voy a referirme específicamente de la gripe porcina. Ni de la innumerable cantidad de veces que los genios de los medios de comunicaciones dicen con cara de
cachen que inteligente lo que se me ocurrió, la frase para el bronce "la culpa no es del chancho, sino del que le da el afrecho".

Tampoco sobre el goce que sienten los periodistas cuando dicen "pandemia", "caos generalizado", y frases afines. Ni de la calidad de mártir que ha asumido Santiago Pavlovic por partir a México a ver "los efectos de la epidemia" (y de lo extraño que puede verse con parche en el ojo y mascarilla. Le faltan las puras orejeras)

No.
Solo voy a recordar a mis amables y fieles lectores que hace un par de años vivimos la pandemia de la gripe aviar. Asociada a los pobres pollos, se vislumbraba negro futuro. La nueva "peste negra" iba a diezmar la población mundial, causando estragos en la economía, etc. etc. etc.
Todos partimos a comprar Tamiflú como si fuera la solución a todo, provocando el agotamiento del preciado medicamento. Y les apuesto que todas esas "dosis" figuran vencidas en la caja de remedios de los hogares chilenos.

Pues bien, déjenme contarles que de acuerdo a la OMS, desde el año 2003 al 2009, en un informe de fecha 23 de abril de 2009, la cantidad de casos de gripe aviar a nivel mundial fue de... 421. No 421 mil. 421. Cuatrocientos veintiún casos.
¿Y saben cuántas de esas personas murieron? 257. Doscientas cincuenta y siete. En todo el mundo.

Ya, puede deberse a las medidas que se tomaron, a las alertas, etc. etc. y gracias a la OMS.
Pero no me vengan a hablar de pandemia ni mortal epidemia con esos números.



Fuente: http://www.who.int/csr/disease/avian_influenza/country/cases_table_2009_04_23/en/index.html

viernes 20 de marzo de 2009

pregunta

Como decía mi abuelo: "una pregunta suelta".
¿Por qué si alguien manifiesta en vida que quiere ser donante, una vez en la situación de serlo la familia puede pasar libremente por sobre su voluntad oponiéndose inapelablemente y cuando uno decide NO ser donante, TODO el mundo le respeta la voluntad?

martes 10 de febrero de 2009

De viaje

Pensé en escribir sobre lo agradable que es Santiago en febrero. Pero ahora que vengo llegando de vacaciones, creo que lo mejor es escribir sobre las cosas que vi. Y no me refiero a los cisnes de cuello negro, a los volcanes, y a esas cosas que, a la larga, es lo que todos ven cuando van de vacaciones.

Me refiero a las cosas que uno ve durante el viaje. Porque luego de 2.441 kilómetros recorridos por las modernas carreteras de nuestro país, uno ve cada cosa....

Nunca está de más la mención a aquellos que parten con todo. Todo. Entonces arriba del auto suben el colchón, la mesa "de campaña" (sillas incluidas), las maletas, el triciclo del cabro chico, y todo cubierto por un discreto cubrecama floreado, como si con eso pasara más piola. Todo esto, amarrado con cordel, casi siempre verde botella, que permite que por alguna parte, el aire entre y se desarme un poco el empaque, así que se circula con una especie de bandera floreada ondeando en el auto. Totalmente chic.

Luego están los vehículos con patente de dos letras y que comienzan en A o B (para que cachen la antigüedad), carreteadíiisimos, pero con unos sistemas de DVD portátil de lujo para sus ocupantes que, a estas alturas, fácilmente cuesta más que el auto mismo.

Vimos muchas casas rodantes, de esas de arrastre o el clásico "motorhome". Nos tocó ver una en el Salto del Laja, muy bien estacionada, con la antena de televisión instalada y sus ocupantes viendo la telenovela. Todo esto mientras un sol maravillosos y un día de cielo azul invitaba a conocer los exiguos saltos de agua.

Extrañamente, en nuestro periplo tuvimos la oportunidad de ver no uno o dos, sino al menos cinco (CINCO!!!) autos que, en plena carretera, circulaban con una lavadora en el techo. Pese a que imagino que debe haber una explicación lógica, como que se trató de simples mudanzas, con el legítimo nos imaginabamos diálogos del tipo "aaah, no, es que aunque me vaya de camping, a mi me gusta como queda la ropa en MI lavadora", o cosas como "oye, me voy pa'l sur a verte, qué quieres que te lleve?"- "ah, mira, no sé.. tráete una lavadora".

Una de las cosas más curiosas, sin duda, la vimos en Valdivia. Una 4x4 bastante nuevita, con varias cosas sobre la parrilla del techo, entre ellas una jaula de perro, ¡¡con el perro dentro!!

Ahora, lejos, pero LEJOS lo más extraño que nos tocó ver durante el viaje no fue un auto con cosas extrañas encima, sino un cartel.

Se los dejo para que me den su opinión. He pensado abrir incluso un foro para que discutamos sobre su significado. Porque lo que es yo, aun no entiendo qué cresta significa:


miércoles 31 de diciembre de 2008

Chao 2008


Todos haciendo balances e inventarios.

Los diarios con su "lo mejor y lo peor del 2008".
Hasta El Clinic dedicó un número especial, a luca, que tenía un resumen de todo lo que he leído en el año. Una lata.
Y ni hablemos del éxodo masivo de santiaguinos (entre los que no me cuento).

Y sintiendo que soy la única santiaguina que está trabajando, luego de pasar por oficinas públicas que decían: "Hoy se atiende hasta las 12", y con un calor de porquería, solo me queda decir lo siguiente: No estuvo malo este 2008. Parejito. Pero igual me gustaría que el 2009 fuera mejor.

martes 16 de diciembre de 2008

Yo fumo, pero....


Yo fumo. Ya, si, fumo.
Aunque un 50% de las veces que prendo un cigarro la gente me mire con cara de criminal, o de suicida. Me gusta, me relajo. Pero tengo mis propias normas. No fumo antes de almorzar. En realidad, ahora que lo pienso, es mi única norma respecto al cigarro. Ya, no importa, lo que sí importa es que la respeto. Primero, por un tema práctico, si fumo en la mañana, me siento mal. Me mareo, me dan náuseas, me pongo pálida, transpiro helado.. no, lo peor. Y segundo, porque tengo total conciencia que el olor a cigarro no es muy agradable. Y en la mañana, es más desagradable aún. Como que de un zuácate se va el olorcito a jabón, a pasta de dientes, a perfume, a shampoo para quedar todo impregnado con el cigarro. Y andar toooodo el día con ese olor me parece de pésimo gusto.

Entonces, y pese a mi calidad de fumadora, no logro entender esa gente que se fuma un cigarro adentro del auto, hacia el trabajo. De partida, fumar dentro del auto es tóxico. Oh, encontré mi segunda "norma-sobre-el-cigarro": no se fuma dentro del auto, ni en la habitación donde se pernocta.
Sigo. Tampoco entiendo a esa gente que se despierta en las mañanas, y prácticamente en la ducha, enciende el primer cilindro nicotinoso. O con el primer café de la mañana. Ése que debería ir acompañado con una medialuna tibia, nada más.
Pero leeeejos, lo que más me molesta, es caminar por las calles por las mañanas, al trabajo, sacando ánimo de no sé donde, para encontrarse con decenas de personas que a las 9 de la mañana ya andan esparciendo humo sobre la población. Y en un trayecto de 10 cuadras, toparse con 20 personas que están fumando apurados antes de entrar a marcar tarjeta, o que caminan-casi-corren para no llegar atrasados, con un cigarro en la boca, dejando una nubecita de humo de cigarro, para que lo agarre el primer infeliz que se le cruce. Eso antes de las 12 debería estar prohibido. Porque, por mucho que me esfuerce, igual llego a trabajar con olor a cigarro. Y así no se puede.

viernes 21 de noviembre de 2008

¿Prejuicios?


Hace unos años mostraron en la tele, un reportaje sobre una caleta en la Octava Región, no recuerdo el nombre.
Todos los habitantes eran pescadores, y la mayoría bastante viejitos.

Cómo la época de pesca no es toooodo el año (parece que algunos meses el mar está cerrado por vacaciones) , los pescadores pasaban unos meses estacionados en el pueblo. Y para matar el aburrimiento, las respectivas cónyuges les habían enseñado a tejer. Entonces los viejitos durante unos meses del año se dedicaban a tejer gorros y calcetines.

Como parte del reportaje llega el periodista, micrófono en mano, y le pregunta a un viejito viejiiiito que figuraba en la puerta de su casa, sentado en un banquito, tejiendo: "¿Oiga, y le gusta tejer a usté?"

"Si -le responde el viejito- pero no me vaya a mostrar en la tele tejiendo, porque van a pensar que soy gay."